Este artículo fue escrito por Johnny Vargas (Synáptico && Gerente de Finanzas) de la empresa Synaptic.

Este artículo aplica para Bitcoins, Bitcoin Cash, Ethereum y, de acuerdo al análisis realizado por por una consultora, se resume lo siguiente:

No existe una descripción de activo bajo la normativa IFRS en la que pueda enmarcarse el reconocimiento y medición de las criptomonedas, por lo que debe seleccionarse la alternativa más conservadora y razonable. Atendiendo esto, lo más razonable sería clasificarlos como “otros activos” a nivel de balance y mantenerlos registrados a su costo, reconociendo las ganancias y/ó pérdidas como resultado no operacional al momento de su enajenación.

Y el nombre de la cuenta contable será: "ACTIVOS FINANCIEROS NO MONETARIOS"

Además, para este tema, el SII también ha definido a las criptomonedas como activos no monetarios, por lo que no estarían sujetos a normas de corrección monetaria, debiendo encontrarse registrados a costo histórico.

Respecto al impuesto a la renta, el Servicio de Impuestos Internos ha establecido que las rentas obtenidas por la compra y venta de Bitcoins y de otras criptomonedas se clasifican en el N°5 del Artículo 20 de la Ley de Impuesto a la Renta, quedando afectos al impuesto de primera categoría como a impuestos finales (Global Complementario o Adicional según sea el caso). De esta forma las utilidades y pérdidas generadas por la compraventa de criptomonedas deberán computarse en la determinación de la renta líquida imponible del año que corresponda. Considerando las normas generales de la Ley de Impuesto a la Renta (LIR) en lo que respecta al reconocimiento de ingresos por la venta y deducción de los costos, así como su debida acreditación.
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